Después de tantas tormentas sin naufragar, liderando cuantiosas batallas tanto internas, como externas saliendo vivo de ellas, de probar el amargo sabor de barro y sangre por haber tocado fondo y quedar malherido, uno valora la vida de otro modo, dando el valor que se merece a cada cosa, cada persona, dándole el valor a esa calma que tanto ansiaba tener, pero que nunca había sabido como conseguirla... Hasta ahora.
-Diario de un loco deforme -
No hay comentarios:
Publicar un comentario