Nos pasamos media vida luchando contra nosotros mismo, condicionados por fuentes externas o por la nuestra propia...
Desde pequeños ya etiquetados en la escuela, el gafotas, la orejona, el paletas, la gorda... Etiquetas qué, dependiendo de la fortaleza de la persona, puede marcarles la vida.
Puede hacer creer al cisne mas bello del estanque, que es el patito las feo del nido, por el simple hecho de que la gente, que no personas, solamente se fija en los defectos y no en las virtudes de los demás.
Con los años los "cánones" de bellezas han ido cada vez mas estereotipados, y claro, si no tienes un cuerpo, altura o bellez aceptado por la sociedad, es como si volvieras a la escuela.
Si en tus redes sociales no expones al mundo una fachada de seguridad, amor propio, una interesante vida social comiendo en restaurantes, gym, ropa cara, queriendo sorprender a personas que ni os conocen y, solamente esperando esos comentarios positivos, halagadores y con un monton de likes, que si no se consiguen, el autoestima cae... Como cuando estabas en la escuela.
Si no usas las redes sociales de igual modo que el resto, porque no te va el postureo, las fotos para la galería, porque eres de los que vive el momento sin pensar en hacer cientos de fotos, para despues mostrarte y mostrarlas en ese mundo irreal, eres una persona extraña y te intentan hacer sentir... Como cuando estabas en la escuela.
Porque vivimos en un mundo donde importa mas lo que piensan los demás de tí, que lo que opinas tu mismo, en un mundo virtual donde no se separa la mirada del móvil ni un segundo, perdiendonos lo bonito que es vivir la vida real, pero esperando ver las reacciones de nuestras acciones, sin percatarnos que nosotros, somos lo mas importante de nuestra vida y si dejamos que un grupo de desconocidos decida nuestra felicidad estaremos de nuevo, como cuando estabamos en la escuela.
-Diario De Un Loco Deforme-
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