Quizás muchas veces lloramos sin saber el motivo, solamente nos ponemos tristes y un par de enormes cataratas caen por nuestras mejillas sin saber cuando se secarán esos cauces.
Pero en cambio, en otras muchas ocasiones tenemos tantísimos motivos, tanta necesidad de soltar y limpiarnos por dentro, que lo único que nos permite hacer nuestro cerebro es helar,helar y helar esos sentimientos para hacernos fuertes en ese momento pero luego, cuando la calma y tranquilidad nos invade, provocar ese deshielo que nos causa esa confusión y nos hace pensar...
¿Y esto ahora porque?
-Diario De Un Loco Deforme-
No hay comentarios:
Publicar un comentario